¡¡AMA!!

¡BUENOS DÍAS CON ALEGRÍA! ¡PAZ Y BIEN!

Ya se acerca un nuevo domingo! Espero que estéis disfrutando mucho de este fin de semana! Yo, estoy de retirillo con las obreras de la cruz, descansando, tomando fuerza, reposando en los brazos del Padre y volviendo a conectar con mi propio yo… ¡Es genial!

Bueno, aquí os dejo con la Buena Noticia de este domingo!

De la Buena Noticia Jesús de Nazaret San Mateo (5,38-48):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente.” Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas. Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto

Comentario de José Antonio Pagola sobre la Buena Noticia de Jesús de Nazaret según San Mateo (5,38-48)

AMAR A QUIEN NOS HACE DAÑO

La llamada a amar es seductora. Seguramente, muchos escuchaban con agrado la invitación de Jesús a vivir en una actitud abierta de amistad y generosidad hacia todos. Lo que menos se podían esperar era oírle hablar de amor a los enemigos.

Sólo un loco les podía decir con aquella convicción algo tan absurdo e impensable: «Amad a vuestros enemigos, rezad por los que os persiguen, perdonad setenta veces siete… » ¿Sabe Jesús lo que está diciendo? ¿Es eso lo que quiere Dios?

Los oyentes le escuchaban escandalizados. ¿Se olvida Jesús de que su pueblo vive sometido a Roma? ¿Ha olvidado los estragos cometidos por sus legiones? ¿No conoce la explotación de los campesinos de Galilea, indefensos ante los abusos de los poderosos terratenientes? ¿Cómo puede hablar de perdón a los enemigos, si todo les está invitando al odio y la venganza?

Jesús no les habla arbitrariamente. Su invitación nace de su experiencia de Dios. El Padre de todos no es violento sino compasivo. No busca la venganza ni conoce el odio. Su amor es incondicional hacia todos: «El hace salir su sol sobre buenos y malos, manda la lluvia a justos e injustos». No discrimina a nadie. No ama sólo a quienes le son fieles. Su amor está abierto a todos.

Este Dios que no excluye a nadie de su amor nos ha de atraer a vivir como él. Esta es en síntesis la llamada de Jesús. “Pareceos a Dios. No seáis enemigos de nadie, ni siquiera de quienes son vuestros enemigos. Amadlos para que seáis dignos de vuestro Padre del cielo”.

Jesús no está pensando en que los queramos con el afecto y el cariño que sentimos hacia nuestros seres más queridos. Amar al enemigo es, sencillamente, no vengarnos, no hacerle daño, no desearle el mal. Pensar, más bien, en lo que puede ser bueno para él. Tratarlo como quisiéramos que nos trataran a nosotros.

¿Es posible amar al enemigo? Jesús no está imponiendo una ley universal. Está invitando a sus seguidores a parecernos a Dios para ir haciendo desaparecer el odio y la enemistad entre sus hijos. Sólo quien vive tratando de identificarse con Jesús llega a amar a quienes le quieren mal.

Atraídos por él, aprendemos a no alimentar el odio contra nadie, a superar el resentimiento, a hacer el bien a todos. Jesús nos invita a «rezar por los que nos persiguen», seguramente, para ir transformando poco a poco nuestro corazón. Amar a quien nos hace daño no es fácil, pero es lo que mejor nos identifica con aquel que murió rezando por quienes lo estaban crucificando: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

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Amar a quien nos hace daño, a quien no nos quiere, o incluso a quien nos quiere y nos ama pero de una forma que no entendemos o que no es como a nosotros nos gustaría que lo hiciera… es duro!! A veces muy duro!! Amar, significa buscar la felicidad del otro, hacerle el bien, desearle el bien… y aunque pensemos que eso es muy complicado, cuando pensamos en nuestros enemigos… es incluso más complicado cuando pensamos en seres queridos!! En personas que queremos que nos quieran de otra forma, en personas que en algún momento nos han hecho daño por unas cosas o por otras, familiares, amigos, parejas… ¿Nos atreveremos a apostar por el AMOR de verdad? ¿El incondicional? ¿El que busca el bien del otro, “olvidando” el propio? ¿El que en ocasionas pasa por “renunciar” al propio proyecto, al propio objetivo? ¡Ojalá! Ese es un camino arduo, pero… espero que satisfactorio!


¡FELIZ DÍA JUNTO A DIOS Y LOS HERMANOS!

2 respuestas a ¡¡AMA!!

  1. MP dice:

    Espero que te estés llenando de “sentido”. No sé como enviarte un poco de ánimo en estos momentos tan confusos que estás vivviendo pero te “presto” una frase de Isaias que me acompaña siempre en los momentos bajos “la caña quebrada no partirá, y mecha mortecina no apagará”. Dios no falla.

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